
Para Escuchar Al Educando
INDICE
?A. Propuesta.
?B. Para saber de que se trata.
?C. Aclarando el campo.
?D. Los indicadores. Presentaci?n.
?????????????????????? -1. L?gicas
?????????????????????? -2. Proferencia sonora
??????????? ???????????-3. Lenguajes del erotismo??????????????????
?????????????????????? -4. Sentimientos: Depresi?n
???????????????????????????????????????? Enojo
???????????????????????????????????????? Tipos de angustia
?????????????????????? -5. Fantas?as primordiales
?????????????????????? -6. Procesos ret?ricos
?????????????????????? -7. Contradicciones
?????????????????????? -8. Defensas
?????????????????????? -9. Ideales y Representaci?n grupo
?????????????????????? -10.Temporalidad
??????????????? ???????-11.Espacialidad
?????????????????????? -12.Distancias intersubjetivas
?????????????????????? -13.Modo de inserci?n decada erotismo
?????????????????????? -14.Dobles
?????????????????????? -15.Estilosverbales???
? ?????????????????????-16.Estilos cin?ticos
?????????????????????? -17.Holofrase??
?????????????????????? -18.Refranes, frases hechas y verbos
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E. La ?ltima pero no la menos importante.
F. Anexo
G. Resumen
H. Bibliograf?a
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?????? «No es lo mismo llenar cabezas que formar cabezas,
??????? y menos a?n formar tantas que cada uno tenga la propia»
????????????????????????????????????????????? Montesquieu?
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A. Propuesta. En sus desarrollos acerca de la patolog?a generada por la mala ense?anza, a la que su autor denomin? «didactogenia», (1986, 7, 9, 91a.b, 92a.b.c., 93a.), ?ste fundament? metapsico-l?gicamente una pl?yade de s?ntomas. Entre muchos otros; el tab? del pensamiento, recuerdos p?stumos, memorizaci?n, distracci?n, enciclopedismo, mantenimiento de la escisi?n del yo, aislamiento, seudoligotimias, repetidores y repitencias, seudohiperkinesias, exacerbaci?n de las actividades autoer?ticas y del sadismo, insomnios, depresi?n, trastornos psicosom?ticos, interferencia en la complejizaci?n de las l?gicas preconcientes, etc. Surgi? entonces la pregunta, ?y ahora que?, ?como prevenirlo?
Las reflexiones del presente ensayo tienen como marco la prevenci?n de la didactogenia, (o mejor dicho didactopatogenia)
sugiriendo con tal finalidad, focalizar la escucha del educador, para adecuar complementariamente el discurso de ?ste a la l?gica del educando.?
El educador opera dando apoyo al estudiante, brinda la posibili-dad de que se graduen los momentos sucesivos de frustraci?n ine-vitable que produce la realidad. «No es la simple interacci?n la que produce aprendizajes, internalizaciones, modificaciones. Son las predicciones que se suscitan en el encuentro con los otros que al entrar en conflicto con las limitaciones de la realidad, facilitan el desarrollo de una ‘l?gica de acci?n’, desde donde se confrontan diferentes estrategias». (R. Jaitin, 1988).????
B.Para saber de que se trata. La pr?ctica docente con los edu-candos, nos demuestra que el discurso de ?stos, ostenta una marca que est? m?s alla de la escucha subjetivada del educador. Si se implementan teor?as con? m?s refinamiento y especificidad diag-n?stica, el registro es m?s selectivo. Se puede aislar lo impor-tante de lo secundario y realizar una escucha focalizada.
El registro de coherencias, necesita de hip?tesis, que, operando como instrumentos, confieran una organizaci?n formal al discurso. Cuando esto no es posible, se pueden producir efectos «didactopa-t?genicos», capaces de poner en juego la? salud del educador y del educando. Estos efectos, pueden ser por el desconocimiento que el educador tiene de la l?gica con que opera el preconciente del educando. Consecuentemente puede operar con abordajes incom-patibles capaces de generar o reforzar s?ntomas. Podemos aplicar a los recursos de los educadores, aquello dicho por Freud (1910d), «[…] Cuando sepamos ya todo lo que ahora vislumbramos […] nuestra actuaci?n m?dica, -did?ctica en nuestro caso,- alcanzar? una precisi?n y una seguridad poco corrientes […]»
C. Aclarando el campo. La propuesta de la focalizaci?n de la escucha, tiene por finalidad compartir con los colegas un instrumento m?s, originado en las entra?as del psiconan?lisis. Intenta producir una «apertura y no una apretura» (Mar?a T. Gonzalez Cuberes, 1992), en la estrategias de la ense?anza y el aprendizaje. Un aporte para enriquecer la ineludible creatividad del educador, para cuestionar y no para cautivar, preguntar para transformar, crear conflicto para repensar, desencadenar malesta-res y nuevos ensayos, para que decir y hacer se concilien en el Maestro.
D. Los indicadores. Presentaci?n. Mi propuesta es destacar indicadores en el discurso del educando que permitan individua-lizar la l?gica de su pensamiento, y adecuar complementariamente el discurso del educador. El preconciente de ?ste reconoce una estructuraci?n espec?fica a partir de su disposici?n individual,? estudios y pr?cticas entre otras influencias. A ?stas propongo a-gregar los indicadores, que tienen singularidades en cada etapa de la evoluci?n libidinal del educando,(Maldavsky, 1979,80a.b.
c.,85,86,88a.b, 89a.b.c.d.,90,91a.b.c.) Estos indicadores le pueden permitir al educador, escuchar y poner de relieve distintas estructuras formales. La estructuraci?n se constituye por un conjunto de hip?tesis que incluyen leyes generales y otras singulares, adquiridas con la formaci?n profesional. Esto posibilita crear configuraciones que van reordenando el discurso del educando a partir de un conjunto de criterios. Los mismos ayudan a cuidar la mente del ense?ante a la manera de una coraza antiest?mulo, (1920g).
Cuando el educando se expresa con un tipo de espacialidad, le co-rresponde un tipo de temporalidad, o un tipo de verbo, o un tipo de ideal, s?lo por nombrar algunos indicadores. Estos le permiten al educador escuchar con mayor claridad las disonancias, es decir, dimensionar las fracturas que contradicen la presunci?n de la escucha, y pensar en la revisi?n de la misma. Permiten recti-ficar, la comprensi?n de la estructura l?gica del estudiante. Con ello acercarle un? discurso sobre fundamentos cient?ficos, que no descartan el talento, el afecto y la creatividad personal.?? Pero es importante? dejar en claro que en el educando los discursos son mixtos con contenidos diferentes y variadas defen-sas de articulaci?n cambiante. En la cl?nica hay pluralidad de historias, una polifon?a con formas que irrumpen y desaparecen de manera arm?nica o disarm?nica. Algunas formas se reprimen, otras se subliman y unas terceras se pueden actuar. A su vez pueden darse combinaciones diferentes de manera fija o cambiante con otros erotismos y otras defensas.
Las etapas de la evoluci?n libidinal. Habida cuenta de que los indicadores tienen particularidades en cada erotismo, se hace necesario recordarlos. Siguiendo el modelo de las fases del desa-rrollo de la libido, (Freud 1905d, Abraham (1924), los erotismos y sus patolog?as correspondientes son las que siguen, :
1-Erotismo preoral intrasom?tico, (E.P.O.I.S.), patolog?a psico-som?tica.
2-Erotismo oral de succi?n, O1, esquizoid?as y esquizofrenias.
3-Erotismo oral canibal?stico, O2, depresiones y melancol?as.
4-Erotismo anal expulsivo, A1, paranoias y perversiones.
5-Erotismo anal retentivo, A2, obsesiones.
6-Erotismo f?lico uretral, FU, fobias.
7-Erotismo f?lico genital, FG, histerias.
A continuaci?n me voy a referir a los indicadores, siguiendo en el ordenamiento expositivo, una secuencia gen?tico-evolutiva que tiene por modelo? la primera t?pica,? desde el Inconciente a la Conciencia, Freud, (1895,1900a,1905c,1909b,1912.13,1915d,1915e,
1918b,1920g,1923b,1933a,1940a, y el modelo de los tres estratos del Preconciente que Freud teoriza en «Pegan a un ni?o», (1919e). Tal como lo destaqu? en el ?ndice los indicadores son muchos.
La inevitable tiran?a del l?mite de espacio me obliga a destacar someramente solo algunos de los indicadores.
1-L?gicas. Implica conocer el critero de enlace de las repre-sentaciones. Es l?gica porque para que una se constituya, tiene como requisito la organizaci?n de otra anterior, Freud, (1900a.5d 1915e.1928b).
E.P.O.I.S. Etapa poco estudiada, podemos de momento suponer una l?gica basada en la articulaci?n de los procesos fisiol?gicos, como por ejemplo imposibilidad de respirar y tragar al mismo tiempo, (Maldavsky, comunicaci?n personal).
O1. La inscripci?n l?gica es por simultaneidad. Significa una or-ganizaci?n en el tiempo, con una sincron?a comandada por el apa-rato ps?quico y originiada en la vivencia de satisfacci?n. Hay simultaneidad entre deseo y satisfacci?n, indiscriminaci?n entre objeto, contexto y sujeto. Se acompa?a de una inversi?n de la causalidad que implica atribuir como causa? de lo interno, a lo externo, y ?sto tiene como requisito necesario la proyecci?n.
O2. La l?gica es por simultaneidad y pasividad. El yo es pasivo ante los afectos, y los ubica fuera de s?. La actividad est? puesta en el otro, (inversi?n de la causalidad), qui?n es el responsable. El organizador es el olfato, sustitu?do luego por la vista pero en t?rminos afectivos. La vista, que denuncia la existencia del objeto, adquiere cualidad afectiva como ser deses-peraci?n, ira o placer expresada en t?rminos de la oralidad secundaria, (1923d).???
A1. La l?gica es por simultaneidad y actividad. El Yo domina los traumas fundament?ndose en la motricidad, (Abraham 1924, Freud 1933a). Supone que con su actividad provoca afectos en el otro, (1920g), y que ?ste existe o no seg?n sus movimientos. La simul-taneidad y contiguidad, (1912-13), implica que el Yo recorre el objeto con el tacto o la mirada y


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