
Cuentos Tibeteanos Que Ayudan A Reflexionar (I)
Carlos Mora Vanegas
El Tibet a pesar de sus conflicto, especialmente el que ha venido sufriendo, especialmente con China, nos ha aportado a trav?s de sus lamas, sus creencias, ense?anzas que merecen ser consideradas, tomadas en cuenta en b?squeda de entrar en ese umbral que nos ayude a crecer. A sacarle provecho a todo lo que encierra el mensaje y nos colabore en nuestro crecimiento espiritual. Hemos seleccionado algunos cuentos que compartimos con el lector, esperando que en algo le beneficien,respet?ndose la fuente de informaci?n en todo su contenido.
PARK DIRO Y LOS DESEOS
Cerca de Kuala Lumpur, la capital de Malasia viv?a un campesino llamado Pak Diro. Pak Diro so?aba con llegar a ser un hombre rico, con muchas casas y tierras, y sobre todo con muchos sirvientes que le hicieran la vida m?s f?cil.
Su mujer no estaba tan convencida, y le repet?a continuamente:
-?Pak Diro, deja de so?ar! Primero tienes que trabajar y despu?s ya ver?s si consigues ser rico.
Pero Pak Diro no hac?a caso a su mujer, y segu?a pensando en las inmensas riquezas que iba a acumular. Sin embargo, un d?a decidi? ir a pasar unos d?as en un monte sagrado donde har?a oraci?n, se alimentar?a de hierbas y vivir?a en absoluta pobreza.
Su mujer, se qued? sorprendida por la actitud de Pak Diro porque ?ste nunca hab?a sido muy religioso, pero decidi? acompa?arle.
Tras subir a la monta?a se quedaron haciendo penitencia y ayuno en el templo. Una tarde, mientras el matrimonio estaba meditando, apareci? un anciano de barba larga y blanca. El anciano les hablo:
-Vuestra religiosidad me ha conmovido. Y como premio os concedo dos deseos.
Pak Diro se puso loco de contento. Pero el anciano le dijo.
-S?lo puedo daros dos, as? que tened cuidado con lo que ped?s.
As? que Pak Diro empez? a hablar con su mujer:
-Yo escoger?a la salud y la felicidad? sugiri? la mujer.
-Pero de qu? nos sirve eso si somos pobres. Lo m?s importante es el dinero para poder vivir mejor.
– ?Qu? hace el dinero si te enfermas o si no eres feliz?
La discusi?n se alarg? mucho rato y en un momento de arrebato Pak Diro dijo:
– ?Quisiera que te volvieras una oca!
Y as? fue, su deseo ya hab?a sido escuchado: ?la mujer hab?a sido transformada en oca!
– ?C?mo he podido desear una cosa como esta? ? exclam? Pak Diro -Por favor, devu?lvela a su estado normal.
El anciano apareci? de nuevo y dijo:
– Este es tu segundo deseo, Pak Diro. Yo puedo transformar tu mujer, m?s no satisfacer alg?n otro deseo.
Enseguida la oca se convirti? en la mujer de Pak Diro.
As? que Pak Diro aprendi? la lecci?n no volvi? a desear la riqueza y fueron felices y comieron perdices
LA F?BRICA DE ORO
?rase una vez, una hombre llamado Nai Ha viv?a en una peque?a aldea cerca del ri? Mekong y amaba el oro mas que cualquier otra cosa en el mundo. Tanto le gustaba el oro que consum?a todo su tiempo en descubrir c?mo convertir las cosas en oro. Poco a poco, se fue haciendo m?s pobre porque todo su dinero lo utilizaba para experimentar, y as? lleg? un d?a en que Nai Ha no pudo mantener a su familia.
Su esposa, agobiada por el problema de Nai Ha, pidi? ayuda a su padre, a ver si ?ste le pod?a quitar los p?jaros de la cabeza a Nai Ha.
As?, al cabo de unos d?as Nai Ha fue invitado por su suegro a comer. Mientras com?an el suegro de Nai Ha le dijo:
-?Ja, ja, ja! Ya me ha dicho mi hija que tu tambi?n te dedicas al arte m?gico de la obtenci?n de oro. Como eres el marido de mi querida hija te dir? un secreto? el suegro mir? a los lados y bajo mucho la voz ? tengo la f?rmula para obtener oro.
Nai Ha, muy contento y nervioso, le pregunt? al suegro cu?l era el secreto.
-?S?lo necesito una cosa para poner en marcha la f?rmula pero necesito tu ayuda!
-?Claro que te ayudar?! S?lo dime que quieres que haga.
– Lo que necesitamos son tres kilos de aquella pelusa que crece bajo las hojas de banano o cambures. Atenci?n: las hojas que tomaras aquellas pelusas deben ser de los ?rboles de bananos que tu mismo has plantado y cultivado en tus campos. Cuando hayas recogido bastante pelusa, tr?emela, juntos haremos el oro.
Nada m?s llegar a casa, Nai Ha le cont? el pacto que hab?a hecho con su suegro y al d?a siguiente la familia ya estaba plantando ?rboles de bananos o cambures.
Con el tiempo las plantas crecieron, y con mucho cuidado Nai Ha sacaba de cada hoja la ligera pelusa. Estaba tan concentrado en el proyecto que ni se daba cuenta que la esposa y los hijos recog?an los bananos y cada d?a los llevaban a vender al mercado de la aldea.
Despu?s de 3 a?os de intenso trabajo, Nai Ha hab?a recogido poco m?s de medio kilo de pelusa: un trabajo fatigoso, pero Nai Ha s?lo pensaba en el pacto con su suegro y los 3 kilos de pelusa de banano.
Al cabo de muchos a?os, Nai Ha logr? recoger 3 kilos de la blanca pelusa que le hab?a pedido el suegro. La puso en un cesto y se la llevo al anciano.
-?Qu? bien! Seguiste mis indicaciones y has trabajado mucho- dijo el suegro.- S?lo queda convertirlos en oro. Abre la puerta del fondo.
Nai Ha se precipit? hacia la puerta y quedo como paralizado a la vista de tantos pedacitos de oro que hab?a en la mesa, destellaban al sol. Alrededor de la mesa, sonrientes sentados la esposa y los hijos de Nai Ha.
-Este es el que hemos ganado vendiendo nuestros buenos bananos en estos 10 a?os dijo amablemente la esposa de Nai Ha.
-Nai Ha, eres un hombre rico de verdad ? dijo su suegro ? As? es c?mo se convierten las cosas en oro y durante todos estos a?os lo has hecho casi sin darte cuenta. Ahora tienes que seguir haci?ndolo.
Y as? fue, Nai Ha sigui? el consejo de su suegro y trabajo junto con su familia para conseguir vivir desahogadamente. (Continuar?…)
*Fte: casaasia.es
Ing. Industrial-administrador, abogado. UC. EGADE (ITESM) Postgrados maestrías en Administración de empresas, mención mercados, recursos humanos; calidad y productividad; educación
Doctorado en Filosofía de la Educación
Profesor titular de Area de Posthrado Postgrado de Faces UC. Consultor -asesor empresarial Deproimca. Exatec

HUBO UN MOMENTO HENRY FORD DIJO UNA VEZ… SI CREES QUE PUEDES, ESTAS EN LO CIERTO. SI CREES QUE NO PUEDES, TAMBIEN ESTAS EN LO CIERTO. DEPENDE DE COMO TE PROYECTES.
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