
Reflexiones De Una Escritora Del Mont?n
Soy la dama de la pluma?
Soy la dama, que coge la pluma y escribe lo que le pasa en su cuerpo, ya no joven y como tal… que a nadie le importa conservar, que nadie quiere ver ya m?s. Todos quieren desplazarla y, ?por qu??, si ella no es m?s… que la dama de la pluma que ha envejecido escribiendo los nombres? de aquellos hombres que ri?ndose de sus sentimientos la han convertido:»en la dama de la pluma».
Que escriban mis escritores?
Escribid aunque no gan?is ni un centavo, ni un peso, ni un euro. Escribid aunque esto sea alg?n d?a, le?a para hacer fuego… Aunque sea el cap?tulo de un cuento. El nuestro. O un viajero en el metro, que ya no veremos m?s. Escribid porque es gratis y es un momento de la vida en que la felicidad ?nos toca, Es por instantes, lo ?nico, que en realidad… tenemos. «M?s importante que el trabajo, m?s importante que el dinero».
Escribid y demos gracias ?a Internet ?por darnos la oportunidad de hacerlo, aunque no nos paguen, aunque no le gusten nuestras im?genes.?Escribid y no quer?is ?ser los primeros «porque los primeros ser?n los ?ltimos Y los ?ltimos…
Escribid porque se puede mejorar con el tiempo y la pr?ctica Y no nos miremos ?por encima del hombro, «que la envidia no nuble la felicidad que sentimos… escribiendo».
Escribid y brindad porque este momento ?en que estamos juntos, sabiendo nuestros nombres, d?ndonos consejos, es ?nico e irrepetible y puede morir muy pronto, y no son buenos ?los malos recuerdos ni los remordimientos. Y menos cuando hay cari?o, ?por medio.
Verano, Campos, Diego, C?rdoba, Albacete, Serena, todos, fue un gran gusto conoceros y seguid escribiendo porque la dicha no tiene precio y ser feliz tambi?n es esto, que gratis hacemos.
El escritor no es tan bueno?
…Pues la dama no le deja, va tirando de su talento y no se muestra al 100%.
La dama es ego?sta, todo quiere para s?, como en ella no hay talento, s?lo ganas de vivir… como en ella no hay tristezas que la hagan escribir… no consiente al escritor, no le quiere ver sufriendo, y va tirando de ?l pa?que deje de existir, m?s no de vivir, pues ?l est? en su cuerpo y no se debe morir.
Con ella disfrutar? de la ilusi?n que no hay en la sociedad actual.
La doncella nacer??
…Y matar? al escritor ocupando su lugar. Si el escritor escribi? mal… ella ni lo va a intentar. Despidamos al escritor ?y recibamos a la doncella, no necesito las armas para acabar siendo ella y no otro, el que dicte, disponga y mande en las acciones ?de un solo ser.
Se muere el escritor?
Poco a poco se va alejando, pero sigo escuchando su coraz?n latir. Todav?a domina mi cuerpo pero su actuaci?n, pronto terminar?.
El escritor se muere, se apagar? para siempre, no volver? a nacer, yo espero que no, pues naci? de un parto dif?cil y pocas cosas aport?. El escritor se acaba, la lluvia marca el ritmo que acerca el momento tan esperado por mi. La lluvia es mi aliada y deseo que llueva tanto y tanto para que est? pronto aqu?, su fin.
Voy a dejar que escriban los escritores?
Los escritores no saben ?porque quieren escribir, pero es que si no lo hacen, se sienten como morir. Es as?, quien no lo sienta ?no lo comprender? jam?s, no es algo de lo que ellos se puedan separar. Cogen su bol?grafo y empiezan con una idea peque?a, pero el mundo gira r?pido y?nacen miles de ideas, todo cobra vida en ellos y escriben sin saber el motivo, pero no pueden parar ?y por eso se dejan llevar de ese inofensivo deseo, tan barato y peculiar que con boli y papel se suele arreglar.
En ocasiones sienten verg?enza por lo que han escrito… ?C?mo se me pudo ocurrir a m? contar estas tonter?as?, !Que mal escribo?, dir?n otros,
!Que de faltas de ortograf?a s? que tengo?, …eso fue culpa de la profesora de Literatura, sin dudas, pero la vida es as? y ellos est?n ah?, ?para bien y para mal pues no lo pueden cambiar y ni lo llegan a desear, pues escribir puede ser un secreto que s?lo conozca tu madre, sus textos ofrecer?n ?para que los lean quienes sed tengan de leer si eso se les ocurriera, o tambi?n pueden hacer terapia con la escritura para alcanzar un pedazo de la felicidad de esa que dura y dura.
Desnudar? a los escritores?
Porque quiero conocerles, que me cuenten su pasado, su presente, sus proyectos. Desnudar? a los?escritores, lo pedir? humildemente, con la prudencia necesaria para no caerles mal.
Quiero saber como llegaron a serlo, si se nace o se aprende, si escribe de lo que siente, de su vida o de su gente, si cuando escribe se alegra, se entristece o le da igual.
Desnudos se quedar?n, as? yo podr?a verles, llegar al fondo y pensar:? que bueno es conocerles desde adentro, ya lo siento, que me cuenten como lo hacen, ?cu?ntas horas?, si les vienen las ideas?o las planean…
Si es dolor o esclavitud, profesi?n, pasatiempo o alegr?a. Juro que los desnudar?, ya les veo sacarse el sombrero, los zapatos, calcetines, poco a poco…
Ya est?n s?lo con reloj y ser? eso lo ?ltimo que se sacar?n para decirme:
«mira el tiempo que tardamos para que veas lo que somos»? y ?ahora qu??… Pues les dir?: ahora estamos m?s unidos que nunca.
El escritor, descansa?
Despu?s de mucho escribir, el escritor descansa, quiere levantarse temprano para ver ?si hay nuevas fresas o si ha crecido la parra, o si vino el jabal? ?y todo lo destruy? o si su trabajo fue lo que el viento se llev?. Al final sabr? si lo suyo durar? una eternidad o simplemente ser?: «Lo que el viento se llev?».
Escribo porque s?, y escribo:
Que ya no s? como escribir: Te quiero, sin ya poderlo decir
lo he de aprender a escribir, es otro nuevo m?todo de matar el sentimiento cuando separaci?n tenemos. T? no eres buen poeta y te reir?s de m?, yo no s? como te lo voy a escribir, yo te quiero y es verdad, ?preg?ntalo al mismo Dios, p?delo por caridad si es que dudas ?de mi amor, el cielo ser? sincero. Yo escribo porque s?, y escribo: te guste o no, yo lo hago para decirte: Te amo, pues de otra forma la noche ?se hace mi techo eterno, desde que te conozco mi vida tom? otro rumbo, ya me levanto cantando, para nada ando llorando, y el perro vuelve a quererme? porque sabe que te amo y te quiere como a un padre.
Escribo porque s?, y escribo: y si llegas a rechazarme,? te escribir? una poes?a, que te juro, de bonita robar? la pena m?a y ya no tendr? que escribirte.
Necesito que muera el escritor?
El escritor me est? matando y todo lo que voy escribiendo mi madre lo va rompiendo, no quedar? su recuerdo.
Necesito asesinarlo porque me hace da?o, siempre escribe que te escribe y para ?l ni un momento.
Muere pronto, muere en m?, como a un mal esp?ritu te saco pues no me dejas vivir y como no todo t? eres yo, aunque en ocasiones lo parezca
pedir? que te vayas, mientras la tranquilidad… regresa.
El escritor ha sufrido?
El escritor ha sufrido… S?lo escribe el que ha sufrido, s?lo el que sufri?, escribe pues es la ?nica manera ?de dejar el sufrimiento sin acabar en suicidio.
Se?ores, los escritores son los seres ?que m?s han sufrido, y si ellos prueban vicios es por conocer el sinsabor de la pasi?n que en su camino recto, ellos no han conocido.
Algo se quieren llevar, ?se llevan la imitaci?n, se llevan el sinsabor, el sustituto del amor que se intuy? podr?a haber ?con otro ser que se perdi?… ya en la noche… ya en el olvido. Quedan pensando en el vicio, en la aventura posible, en la mujer que les besa, sin preguntarse, de d?nde ellas, han venido. Eso son los escritores.
Elegir de que morir?
Si morir de amor por ti, eso no. Si porque me atropella un coche, menos. Por caerme de un ?rbol o porque lleg? la hora en que Dios, sin m?s, me llame, para estar a su ladito.
Pues yo?me quedo con?esto ?ltimo y que nadie cambie el rumbo, lo dem?s, yo dejo a otros… El mal final no es para la doncella que me habita ni para el escritor, que est? d?bil.
Escribo y voy a dormir..
Antes de estar con Morfeo escribo «que soy feliz», tengo casa, tengo coche, tengo familia y trabajo, tengo amigos en t?stale, tengo ganas de vivir.
Vivo contenta con lo aprendido, quiero seguir estudiando, no me importa llevar golpes ni bater todos los r?cords. Yo soy eso, y si suspendo en la vida, siempre me quedar? seguir sonriendo, porque vivo, soy feliz, tengo gatos, tengo amigos, tengo ganas de vivir.
La pistola blanca?
No provocaba heridas, pero transformaba almas. Esa pistola era magia.
La pose?a un poeta y gastaba todas sus balas, nadie sabe si esa historia fue real o fantas?a, un invento que contaban las vecinas de all? arriba.
A aquellos que ha apuntado la defienden y protegen pues ahora no son villanos, sino duendes muy valientes.
?Qui?n podr? tenerla ahora?, ?qu? poeta la tendr??, si alguno sabe donde est? que por favor me lo cuente que por m?, nadie lo sabr?.
No escribir? antes de morir? eres mi amor?
Fui incapaz de contarte mi vida, te escrib?, pero esa carta jam?s se envi?.
Fui incapaz de mirarte a los ojos y te llam? por tel?fono, pero al contestarme t?, lo colgaba. Fui incapaz de acariciarte el pelo, pero te envi? un peluche ?a una direcci?n equivocada para que durmieras con el. No logr? descubrir ?cual era tu perfume pues no me acercaba a ti, pero esa supuesta fragancia ?fue sustituida por la de rosas y claveles en una tienda de mi pueblo.
?Sabes?, lo he perdido todo por miedo a un fracaso que se anunciaba d?a a d?a con tu desprecio. Fue una pena haberme equivocado y bueno fue disimularlo, pero esperando a un nuevo amor me pasaron los a?os…?
Con el tiempo supe de ti, ten?as rosas y claveles en tu jard?n, enviaste tantas cartas ?que ya no pod?an contarse ?a un destinatario inexistente, recib? muchas llamadas ?de n?meros desconocidos… ?Sabes por qu??…

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