Salto al vacío

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Cierta oportunidad, el pequeño hijo le preguntaba a su padre:

-Papá… ¿Qué es la fe?

Para explicárselo, el papá trajo al niño hasta la boca del sótano de la casa. Bajó la pequeña escalera de madera y dejó al niño arriba. El podía verlo desde abajo, no así el pequeño, que sólo veía una abertura oscura ante sí.

-¿Estás listo, hijo? Preguntó.

-Sí, papá… pero no entiendo…

Desde la oscuridad del sótano, el papá le dijo al niño

-¡Salta hijo!

-¿Qué…? El niño estaba aterrorizado. No podía creer que su padre le estuviera diciendo que simplemente diera un salto al vacío.

-Tú no me puedes ver, pero yo sí hijo. No tengas miedo. Estoy aquí para atraparte entre mis brazos. No permitiré que caigas ni te golpees.

Después de unos instantes de vacilación y dudas, el niño saltó por la oscura abertura del sótano. Rápidamente se sintió aliviado y a salvo entre los fuertes y amorosos brazos de su padre. Había aprendido una lección formidable que ya no podría olvidar por el resto de su vida.


Un Comentario

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  1. excelente reflexión, saquemos fuerzas de muy adentro y reforcemos nuestra fe, ponganle el nombre que quieran, al final todos seran sinónimos de FE!